La Imagen Fotográfica Como Discurso

 

Algo que me fascina en las Estrategias Fatales es la narración que hace Braudillard de una persecución y seducción en el que la víctima perseguida nunca es tocada, sino con la simple insinuación la evidencia de un perseguidor la sola presencia de alguien que le sigue pero jamás un contacto, una palabra, un gesto, y la perseguidora solo se limita a fotografiar lo tocado por él, el piso, la acera por la que caminó, la baranda de una escalera o la pieza de antigüedad tocada en una galería, una persecución no del ser amado o deseado sino una persecución solo de sus huellas como si la presencia estuviera probada en las huellas registradas con la cámara, una relación que solo es establecida con un mediador, la cámara fotográfica, nada de concesiones a un deseo de conquista físico, hecho de la forma mas obvia sino la elaborada forma de eludir el contacto solo a través de huellas, signos de un deseo de atrapar no la figura de su objeto sino la de un signo que se va construyendo a lo largo de fotografías en donde el sujeto del deseo simplemente, no está presente.

 

De esta manera pienso que es la mejor manera de hablar de la fotografía en un tiempo en que la fotografía también ha cambiado dentro del contexto del arte contemporáneo, en otro texto de Braudillard en “El Paroxista Indiferente”, dice; este autor que la fotografía debería dejar de imitar a la pintura y volver a lo que antes era es decir solo el registro de la realidad,

“La Irrupción de la fotografía pone en cuestión el arte mismo en su monopolio estético de la imagen. Ahora bien , el arte ha acabado por devorar a la foto y no lo contrario. (Ha pagado por ello un precio, ya que se ha vaciado poco a poco de su sustancia.) La foto viene de otro sitio y allí debe quedarse. Forma parte de otra tradición, intemporal, no estética hablando con exactitud, la de la apariencia engañosa, presente a lo largo de toda la historia del arte, pero como indiferente a sus peripecias. El decorado engañoso va unido a la evidencia del mundo y a una semejanza  tan minuciosa que solo aparentemente es realista; de hecho es mágica. Conserva el estatuto mágico de la imagen, mientras que el arte cae dentro de la estética de acuerdo con una evolución que lleva de lo sagrado a lo bello, y después a la estética generalizada. Ahora bien la fuerza antropológica de la imagen se opone a la representación ordenada y a cualquier visión realista , mantiene algo de la ilusión radical del mundo”.(jean Baudrillard, El Paroxista Indiferente, Pag. 140

Comparto la nostalgia de Braudillard pero en una época en que la cultura ha sido construida en y por la imagen en donde el elemento mediático es sumamente intenso, veamos la fuerza del cine, la televisión la de los medios impresos, me parece casi natural que en esta época el arte haya terminado absorbiendo a la fotografía, es un proceso que tiene que ver con lo que afirma Dubois en su texto “El acto Fotográfico”, la fotografía como una continuación de la pintura, y reafirmado por Regis Debray en “Vida y muerte de la imagen”, es decir justamente estamos en la época de la imagen y ya es muy tarde como para reclamar nostalgias hechas de un reconocimiento de que el pasado siempre fue mejor, sino que al contrario, el desarrollo tecnológico abrió las puertas a la imagen en el mas amplio sentido del término, posibilitando que ya no entendamos la fotografía solo como registro sino como imagen en relación con la realidad, si bien posee el status del registro que es  el estatus del index, también es un cambio el transito del icono al index y para citar a Phillip Dubois “Digamos en primer lugar que la categoría de índex, por las implicaciones teóricas y la apertura filosófica que autoriza, aparece como un instrumento conceptual singularmente privilegiado y eficaz cuando se trata de rendir cuenta de manera positiva (y no solo negativa, o retroactiva, como se hizo con frecuencia) del funcionamiento de nuevas formas de representación en el arte llamado contemporáneo. En este sentido, la utilización de la noción peirciana se inscribe de hecho en un proyecto global, una de cuyas líneas básicas se refiere a la idea de un pasaje de la categoría de icono a la de índex, pasaje considerado no solo como la marca histórica de la modernidad, sino también, mas generalmente como un desplazamiento teórico, donde la estética (clásica) de la mimesis, de la analogía y de la semejanza (el orden de la metáfora) daría paso a una estética de la huella, del contacto, de la contigüidad referencial (el orden de la metonimia)”. Así suponer a la fotografía como una disciplina totalmente independiente es falso es mas toda la historia del arte moderno esta cargada de sentido fotográfico o mas bien en el campo artístico es en donde se ha sentido con mas fuerza la influencia de la fotografía si volvemos a citar a Dubois quien menciona a Rosalind Krauss sobre un texto dedicado a la obra de Marcel Duchamp en donde el padre del arte conceptual creador del Ready  Made, si bien la obra de Marcel Duchapm es una obra casi totalmente objetual su trabajo “es considerado como una reflexión alrededor de la problemática de la huella, del deposito, del contacto de la proximidad, de la inscripción referencial, por intermedio de figuras siempre pragmáticas como el vaciado, la sombra proyectada, el reporte, el calco la transferencia directa, el autorretrato, el juego de palabras, el ready made etcétera”, de hecho se puede afirmar sin dudar que la fotografía es el eje conceptual por el cual todo el arte contemporáneo ha sido producido y es difícil entonces aislar tanto su disciplina como la influencia que este tiene en la experiencia estética actual, la historia del arte comienza con Lazcaux con las huellas sopladas por antiguos artistas, y luego afirma Plinio que el origen de la pintura se halla justamente en el dibujo de la sombra, todos coinciden que es un misterio el origen de la pintura pero todos coinciden en que la sombra es el primer elemento que se intenta aprisionar en la forma de una representación, es mas Dubois afirma que desde el inicio de la pintura la mayor preocupación era justamente el tema del índex y en mas o menor medida la representación “ya en su primer momento, en su fase primitiva, la pintura misma, como dispositivo teórico, estaba totalmente preocupada por el tema del índex, es decir por la presencia y la contigüidad del referente, tanto, si no más, que por el problema de la semejanza” “ la fotografía es un dispositivo teórico que establece, en calidad de práctica indicial, el dispositivo de la pintura tomada en su momento originario (en el fantasma de su origen). Y esta afirmación transhistórica de una estética del índex, poniendo como entre paréntesis la representación por analogía (el arte del icono) del que se puede decir solo inaugura con el renacimiento y la construcción en perspectiva para cerrarse con la invención de la fotografía y la generalización actual de las practicas indíciales”.

 

………..Por lo tanto una visión concentrada solo en el registro en el sentido puramente mimético del mundo me parece un acto con algo de puritanismo, y no diría que la imagen fotográfica tal como la plantea Braudillard en donde exige la presencia del objeto y solo puede ser alcanzado mediante la desaparición del sujeto si al final la inscripción de la huella como gesto del autor por parte del índex no puede ser sin la apropiación del sujeto. De esta manera que registro de la realidad no soporta también el registro de los mundos personales de un autor que no solo registra el mundo en el que se vive sino también la ambigüedad de su sentido en el mundo esto nos lleva a que la fotografía solo puede ser leída dentro del estatus de la imagen y no solo como registro de lo real, ya que la fotografía lo es solo en sentido de una interpretación del mundo la pretensión de objetividad que nos ha dado la cámara fotográfica es solo una creencia, no es real porque nos hemos educado en la certidumbre de que nuestra relación con el mundo solo es dual, es decir el mundo enfrentado al sujeto, no hay ningún elemento tercero sobre el cual emerge la imagen que en este punto ya no es un símil del mundo sino un  elemento otro al cual la imagen confronta y aquí es valido preguntar que es lo real como en Matrix; dice el señor Smith “is Ilussión Mr. Anderson, si la realidad no existe como tal, “como lo objetivo”,  entonces debemos concluir que la fotografía es una construcción codificada por nuestra cultura que nos permite comprender la ilusión de la realidad misma, y para confirmar esto veamos que se pensaba en la época en que nació la fotografía como afirma Rosalind Krauss en “Lo fotográfico”:

“Es difícil imaginar el recibimiento que se le dio a la fotografía al inicio, entre 1830 y 1840 Es difícil leer los primeros comentarios sobre la invención de este instrumento con la precisión y la ingenuidad debidas. Cuando Daguerre presentó su procedimiento frente a la Academia de Ciencias de París, 1839 puso a sus oyentes en guardia: el daguerrotipo no es sólo un instrumento que sirve para dibujar la naturaleza … le da el poder de reproducirse a sí misma”.

El ingles Fox Talbot denominó su procedimiento fotográfico “el lápiz de la naturaleza”, y en París se hablaba de los “dibujos del sol” Francois Arago, defendiendo la patente de Daguerre, afirmó que la “luz misma reproduce las formas y las proporciones del objeto real”. Un lenguaje así va mas allá de la simple noción según la cual la fotografía es para el hombre un medio automático para crear imágenes. De hecho, estas palabras traicionan la estupefacción de los que descubrían que la fotografía revela la capacidad que posee la naturaleza para reproducirse a sí misma”, (Rosalind Krauss, Lo Fotográfico, pag. 66)

creo que estas palabras que cito de Rosalind Krauss revelan por si mismas la creencia acerca de la denominada objetividad de la cámara fotográfica, y el error a que nos induce una creencia tal, por lo tanto afirmar que la fotografía es interpretación de lo real, construcción de lo real mismo en el sujeto que mira es la afirmación de que la imagen fotográfica no es objetiva, la creencia de que lo que vemos en la imagen es cierto, ¡vaya contradicción!, entonces la imagen fotográfica es la proyección del pensamiento no solo el intento de retener el instante en la toma como una reproducción de lo objetivo de la realidad, bien es conocida la historia de la fotografía como una disputa con la pintura en donde esta podía reemplazar al gran arte, y al principio así era, el pictorialismo como estilo no es otra cosa que la imitación de la fotografía de un genero que hacía ya mucho tiempo era explotado por la pintura en este caso el retrato y vemos hoy como algunos artistas retoman el pictorialismo como es el caso de Peter Joel Witkin que construyen un discurso que va mucho mas allá de las simples apariencias del registro de la realidad, sino que mas bien son la huella profunda de un modo de vivir que solo es comparable con el arte es decir la fotografía ha dejado también de registrar la realidad para pasar construir la imagen, no hace mucho tengo el recuerdo de una anécdota en este sentido un alumno me enseña un fotografía que había tomado y su descripción consiste en una imagen de una cuerpo masculino con los brazos extendidos delante de una persiana a contra luz con una tenue iluminación de modelado de un lado de la imagen y bajo podía verse aun el muro que estaba detrás, yo le dije al alumno que podría verse mejor la imagen si le quitaba el fragmento de muro, y que como ya había tomado la fotografía, solo lo podía hacer en el laboratorio marginando la imagen, la conclusión de todo esto es que la fotografía no se toma se piensa, y cuantos fotógrafos lo único que hacen es tomar fotografías como si se tratara de un golpe de suerte encontrar la imagen expresiva y rica, aquella en la que reflejaran su poesía su visión del mundo, pero es ilusorio ya que se está entre una dicotomía lo real por un lado, visto como lo externo al sujeto y por otro el sujeto con su visión del mundo, su deseo, y pierden tomas y tomas en esa práctica, la imagen fotográfica es una construcción mental, no existe en cuanto realidad, nos han acostumbrado a que fotografiamos lo que esta afuera de nosotros como si la única relación fuera del yo con el mundo como si la maquina fotografíca fuera el vehículo por excelencia de la objetividad, de la verdad en suma la prueba de que no hay mentira pero lo que ocurrió es que simplemente liberó a la pintura de la esclavitud de lo real y dejó a la fotografía lo real como "objetivo" inherente de su proceso, pero hoy día vemos como la fotografía se acerca al arte pero no ya con la etiqueta de fotografía sino como performance o instalación o vídeo instalación pero por otro lado teóricos como Philip Dubois, afirman que la pintura solo puede continuar sólo gracias a la fotografía, aquí lo importante no es que estatus le corresponde a cada quien sino mas bien que hay que concebir la fotografía como imagen y no como registro, algo que el fin de siglo pasado ha otorgado con todas las dudas que implique, es la más enorme libertad creativa en un siglo en el que e arte parece estar agotado mucho mas en el sentido de una continua progresión de eventos que deberían hacer evolucionar su condición a formas de producción cada vez mas elaboradas, y justamente es eso lo que ha ocurrido, el arte se ha sofisticado en la experiencia minimalista por ejemplo y se ha enriquecido no tan solo con nuevas formas de producción que ya no son nuevas, ya que estas tienen por así decirlo su propia historia, sino con discursos, una ontología mas rica es la que ha entrado en juego en una época en que las costumbres, los hábitos y las estructuras al hacerse mas rígidas en un sentido, otras también se modifican y se vuelven mas flexibles, mas contradictorias. Y la aparente contradicción es lo que vivimos actualmente ya que por un lado sostenemos las expresiones contemporáneas, como signo de la diversidad de la postmodernidad y por otro las leemos como una continuación de las vanguardias de comienzos de siglo XX, ya que estas exploraron los discursos mucho antes y ahora estas propuestas las creemos nuevas pero son solo el resultado de una depuración aséptica de la institucionalización del arte mismo, proceso del que la fotografía no es ajena sino que está en medio de todo el proceso ya que esta es la que ha sido eje estratégico de un proceso creciente de conceptualización de los medios de expresión en los que la imagen fotográfica ha ocupado un lugar central por ejemplo en la obra de Cindy Sherman y Barbara Kruger, o artistas como  Andy Warhol o  Robert Rauschemberg, Jeff Wall, solo por mencionar a algunos, la lista es extensa en términos que cada vez son más los artistas que al hacer una instalación o un performance emplean la imagen fotográfica como eje de su producción, y aquí quiero citar a Rosalind Krauss que dice en el texto “ Lo Fotográfico” refiriéndose a un coloquio que se tituló “Cuando fallan las palabras”, “Con esta expresión, los organizadores se hacían eco de las numerosas declaraciones de artistas, intelectuales y propagandistas de la época de la república de Weimar en Alemania, para los cuales la mirada iba a eclipsar muy pronto al lenguaje. Pensamos sobre todo en Moholy-Nagy "que afirmaba que el analfabeto del futuro no sería quien no fuese capaz de leer, sino quien no supiese fotografiar”.(R. Krauss Op. Cit. Pag 205.)

 

 

Antonio Sobarzo

 

 

Bibliografía

Rosalind Krauss, Lo Foográfico, Ed. Gustavo Gilli, 2002

Phillip Dubois, El Acto Fotográfico, Ed. Paidos

Jean Baudrillard, El Paroxista Indiferente, ed, Anagrama, 1998.

Jean Baudrillard, Las Estrategias Fatales, ed. Anagrama 1983.

Regis Debray, Vida y Muerte de la Imagen, Ed. Paidos, 1a Reimporesión 1998