Estáticos

El paisaje en estado de transición

 

En la historia del arte el paisaje es un genero ya totalmente estabilizado, en diversas épocas el paisaje fue tomando elementos o más bien siendo expresado a partir de los elementos plásticos que lo situaban dentro de una dinámica representativa de la realidad, con un obvio carácter pretendidamente imitativo de la realidad, el simple acto de ver lleva implicado esta situación de objetividad de la mirada, objetividad claro está, subjetiva desde las diferentes perspectivas de la mirada, sin embargo la objetividad es también la objetividad del lente de la cámara fotográfica digital que es traspasada por los rayos de luz que los convierte en bites de información, y finalmente en una imagen impresa.

 

Una imagen del paisaje desde la perspectiva del movimiento de la cámara, produce imágenes barridas en donde el montaje se presenta como el acto que es capaz de reconstruir el paisaje en el instante del movimiento, o mas bien de la suma de instantes de movimientos en que la imagen es el resultado de un proceso de abstracción de la suma de las referencias y finalmente el paisaje como una realidad objetiva desaparece, quedando no mas que huellas de un movimiento, no mas que una especie de evocación del paisaje real objetivo disuelto en el movimiento de la multiexposición. El color se plantea como una necesidad de deconstruir el paisaje en uno de sus elementos, el color, que funciona desde sus primarios construyendo una imagen que en el que el paisaje pierde sus propios referentes convirtiéndolo en la pura sensación del color como el objetivo final del discurso.

 

El término estático viene dado por la posición del sujeto en cuanto a las de las tomas, para plantear desde el inicio una tensión inicial entre los títulos y las mismas imágenes, en el sentido de oponerlas también en la propia visión del observador como sujeto inmóvil en el acto de mirar durante el instante, estática la mirada, no así el movimiento de la cámara que construye aparentemente una secuencia y que en el plano de la organización compositiva de la obra solo queda evocada en un intento de deconstruir las referencias del paisaje mismo, quedando solamente el color, los planos indexales del movimiento como únicas referencias de sensación primera, que permitirán a un sujeto observador acceder a la significación para sí de la obra.

 

Finalmente se pretende mostrar como la tecnología contribuye a tomar posición respecto de la realidad en el sentido de que ya no es posible observarla desde la convención común y que por lo tanto se vuelve necesario intervenirla modificando con ello nuestra relación con ella, ampliando la visión tanto del paisaje en este caso como la de la foto misma, desde su pretendida objetividad puesta aquí en duda a partir de algo aparentemente erróneo, pero que sin embargo significa una visión posible del significado paisaje en un estado de transición.

 

Antonio Sobarzo

2004